lunes, 29 de junio de 2009

Iracundo de las podridas malezas; cuento relatos irreverentes, teorías y tratados indecentes sobre la aversión y sus bellezas. ----------------------------------- Maltrechos ardides que asaetados como emanación mefítica con mi péndola paliolítica deposito en dilectos letrados. -------------------------- Como parangón, mi piedra es un polvo mas, en sus calles, coloreando sus farragosos talles. mis textos, parasitaria hiedra.

4 comentarios:

Manolo Jiménez dijo...

Tus textos remueven aquello que tenía olvidado. Uno a uno. Así que no los veo como parasitaria hiedra, si acaso como hiedra que da patina al paso del tiempo.

Abrazos.

Nancy dijo...

Uuuu veo que ya había estado por este blog, aunque no recuerdo si alguna vez dejé mi huella.
Sigo leyendo...

Estrada dijo...

GRACIAS MANOLO GRACIAS NANCY.

Leni dijo...

Dura esa saeta.
Y sin embargo...
Como crece la hiedra¡

Zalemas y besos