jueves, 5 de marzo de 2009

Reciprocidad

Con mi cara al aire y viendo fijamente al sol vi como en otoño tus tiernos lienzos negros tocaron mi muslos y escribieron la esencia de la vida en el justo punto en que los deseos afloran. Recibì rocìo de esos pètalos purpura recibì magma hirviendo de tus ojos recibì alimento fresco de tus silos rosas recibì veinte arroyos juguetones. Te dì un manantial de agua cristalina te dì un lago azul de sinceridad Te dì tres volcanes explotando Te dì mi nervios, mi castidad.

8 comentarios:

Prado dijo...

hay todo un estilo en lo que escribís. Me parece notable que te conectés con la naturaleza para describir. Es como un entendimiento universal del paisaje.

Estrada dijo...

Sus palabras son siempre bienvenidad, Prado, Gracias, instan a seguir. Y la naturaleza fue la esencia de esto, no puede ser para menos en el Paraìso donde me encuentro.

LiterataRoja dijo...

La entrega es una sola vez en la vida, la reciprocidad es la que hace que la pasión sea inolvidable...

Estrada dijo...

Literata Roja:
Muchas gracias, comparto contigo: Es inolvidable, entrañable, y unanime, y extrañable.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Os vertisteis sin compasión el uno en el otro, y se nota la exuberancia en estos versos.
un saludo

Estrada dijo...

Antonio, Gracias por tu presencia en este espacio, y la amalgama fue explosiva. Un abrazo

More Baker dijo...

Qué bueno cuando el mundo es de a dos, el amor es mutuo, dos son uno.
Me encanta ese halo sencillo, pero lleno de luz, que hay en tus letras.
Y por lo emás, me da gusto por ti.
Abrazos.

Estrada dijo...

More Baker
Si existe amor, si el amor es uno para dos, aunque dure lo de un estornudo (arjona) es hermoso, grande. Gracias por tus palabras.